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Evacuaciones en Perú tras la segunda fuerte explosión del volcán Ubinas
Los vecinos se niegan a abandonar sus casas si no trasladan también a sus animales
Actualizado viernes 21/04/2006 18:56 (CET)
Los vecinos se niegan a abandonar sus casas si no trasladan también a sus animales
Actualizado viernes 21/04/2006 18:56 (CET)
ELMUNDO.ES AGENCIAS 
UBINAS (PERÚ).- Después de registrarse una segunda explosión en el volcán Ubinas, al sur de la capital peruana, las autoridades han elevado el nivel de alerta y han evacuado las poblaciones más cercanas a la montaña. La nube de cenizas y gases, en forma de hongo, alcanza ya más de un kilómetro de altura y dificulta gravemente la respiración de niños y ancianos.
Desde la primera explosión, a principios de esta semana, las fumarolas del volcán, ubicado a 900 kilómetros al sur de Lima, emitieron una lluvia de cenizas que cubrió los poblados ubicados en un radio de ocho kilómetros. Los habitantes de los poblados más cercanos, reacios a dejar sus hogares, se empeñan sin fruto en limpiar de ceniza los pastos con el fin de que el ganado pueda comer.
Las autoridades, sin embargo, han ordenado la evacuación inmediata de las localidades más afectadas, por lo que ha decretado la 'alerta naranja', un grado superior a la existente, con el fin de facilitar el traslado de los habitantes.
Los pobladores de Querapi, el lugar más cercano al volcán, afirman que están viviendo días de angustia desde el viernes, cuando la ceniza era tan abundante que cubrió sus pastizales, sus viviendas e hizo que el aire fuera casi irrespirable. "Cayeron cenizas en todas partes, como piedra molida. En toda la casa, hasta en mi cama. Ahora me duele la garganta, la cabeza y los ojos", dijo Benita Mamani, una anciana que no se acuerda de los años que tiene pero que está segura de que nunca olvidará lo que estaba ocurriendo.
En Lima, el presidente Alejandro Toledo afirmó que estaba "siguiendo muy de cerca" la situación y agregó que evaluaba viajar a la zona para dirigir las acciones sobre el terreno. "Todavía no hemos declarado la emergencia. Estamos examinando la magnitud para ver si lo hacemos", añadió.
El volcán Ubinas se alza a 5.672 metros sobre el nivel mar y es uno de los más activos de Perú, con 17 erupciones desde 1550 hasta 1969.
La salud en grave riesgo
Toda la población de esta zona está afectada por la emisión de cenizas que duró tres días, informó Rocío Gavilano, médico jefe del distrito de Ubinas, que alberga al pueblo de Querapi, una empobrecida zona andina que vive de la agricultura y el ganado. "Tienen irritación en los ojos por los gases, dolores de cabeza, inflamación en el tracto respiratorio y diarrea, porque el agua esta sucia. Se ha distribuido mascaras antigases y bidones de agua como medida de precaución", dijo Gavilano.
Los síndromes depresivos y ansiosos surgen cada vez con más frecuencia entre la población, que teme la muerte del ganado y la pérdida de sus escasas pertenencias. "Queremos que nos evacuen a un sitio que tenga agua y forraje para nuestros animales, que se están intoxicando", dijo Reni Ramos, de 33 años, mientras miraba atemorizado cómo el volcán emitía nuevamente gases tóxicos. "Pero tenemos mucho miedo a irnos. Si nos quitan esto, ¿de qué vamos a vivir?", agregó.
Una difícil evacuación
"Es conveniente la reubicación de los habitantes de Querapi para salvaguardar la salud de las personas que están siendo afectados por los gases y cenizas", dijo Josi Fuertes, director regional del Instituto Nacional de Defensa Civil.
Pero la evacuación de Querapi, ubicado prácticamente en las faldas del volcán, es una tarea difícil debido al accidentado terreno y la falta de vías rápidas en la zona. Los habitantes de la población ni siquiera cuentan con un teléfono para alertar a las autoridades ante cualquier emergencia.
Además, los pobladores se niegan a abandonar el lugar si no es acompañados por sus animales. "Mi ternero está triste y decaído, ni siquiera come. En el centro de salud nos han dicho que tenemos que aprender a convivir con el volcán y la ceniza, pero nunca habíamos visto nada igual. Estamos atemorizados", dijo Adán Castro, un campesino de 28 años de Querapi. El ternero tenía puesta la mascarilla antigás, que habían entregado a Castro en el Centro de Salud.
www.elmundo.es/elmundo/2006/04/21/sociedad/1145616837.html

UBINAS (PERÚ).- Después de registrarse una segunda explosión en el volcán Ubinas, al sur de la capital peruana, las autoridades han elevado el nivel de alerta y han evacuado las poblaciones más cercanas a la montaña. La nube de cenizas y gases, en forma de hongo, alcanza ya más de un kilómetro de altura y dificulta gravemente la respiración de niños y ancianos.
Desde la primera explosión, a principios de esta semana, las fumarolas del volcán, ubicado a 900 kilómetros al sur de Lima, emitieron una lluvia de cenizas que cubrió los poblados ubicados en un radio de ocho kilómetros. Los habitantes de los poblados más cercanos, reacios a dejar sus hogares, se empeñan sin fruto en limpiar de ceniza los pastos con el fin de que el ganado pueda comer.
Las autoridades, sin embargo, han ordenado la evacuación inmediata de las localidades más afectadas, por lo que ha decretado la 'alerta naranja', un grado superior a la existente, con el fin de facilitar el traslado de los habitantes.
Los pobladores de Querapi, el lugar más cercano al volcán, afirman que están viviendo días de angustia desde el viernes, cuando la ceniza era tan abundante que cubrió sus pastizales, sus viviendas e hizo que el aire fuera casi irrespirable. "Cayeron cenizas en todas partes, como piedra molida. En toda la casa, hasta en mi cama. Ahora me duele la garganta, la cabeza y los ojos", dijo Benita Mamani, una anciana que no se acuerda de los años que tiene pero que está segura de que nunca olvidará lo que estaba ocurriendo.
En Lima, el presidente Alejandro Toledo afirmó que estaba "siguiendo muy de cerca" la situación y agregó que evaluaba viajar a la zona para dirigir las acciones sobre el terreno. "Todavía no hemos declarado la emergencia. Estamos examinando la magnitud para ver si lo hacemos", añadió.
El volcán Ubinas se alza a 5.672 metros sobre el nivel mar y es uno de los más activos de Perú, con 17 erupciones desde 1550 hasta 1969.
La salud en grave riesgo
Toda la población de esta zona está afectada por la emisión de cenizas que duró tres días, informó Rocío Gavilano, médico jefe del distrito de Ubinas, que alberga al pueblo de Querapi, una empobrecida zona andina que vive de la agricultura y el ganado. "Tienen irritación en los ojos por los gases, dolores de cabeza, inflamación en el tracto respiratorio y diarrea, porque el agua esta sucia. Se ha distribuido mascaras antigases y bidones de agua como medida de precaución", dijo Gavilano.
Los síndromes depresivos y ansiosos surgen cada vez con más frecuencia entre la población, que teme la muerte del ganado y la pérdida de sus escasas pertenencias. "Queremos que nos evacuen a un sitio que tenga agua y forraje para nuestros animales, que se están intoxicando", dijo Reni Ramos, de 33 años, mientras miraba atemorizado cómo el volcán emitía nuevamente gases tóxicos. "Pero tenemos mucho miedo a irnos. Si nos quitan esto, ¿de qué vamos a vivir?", agregó.
Una difícil evacuación
"Es conveniente la reubicación de los habitantes de Querapi para salvaguardar la salud de las personas que están siendo afectados por los gases y cenizas", dijo Josi Fuertes, director regional del Instituto Nacional de Defensa Civil.
Pero la evacuación de Querapi, ubicado prácticamente en las faldas del volcán, es una tarea difícil debido al accidentado terreno y la falta de vías rápidas en la zona. Los habitantes de la población ni siquiera cuentan con un teléfono para alertar a las autoridades ante cualquier emergencia.
Además, los pobladores se niegan a abandonar el lugar si no es acompañados por sus animales. "Mi ternero está triste y decaído, ni siquiera come. En el centro de salud nos han dicho que tenemos que aprender a convivir con el volcán y la ceniza, pero nunca habíamos visto nada igual. Estamos atemorizados", dijo Adán Castro, un campesino de 28 años de Querapi. El ternero tenía puesta la mascarilla antigás, que habían entregado a Castro en el Centro de Salud.
www.elmundo.es/elmundo/2006/04/21/sociedad/1145616837.html

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